Me Pica, Doctor: El Libro Negro

por Griffin

Dirección: Paul Verhoeven.
País: Holanda, Bélgica, Reino Unido, Alemania.
Año: 2006.
Actores: Carice van Houten, Sebastian Koch, Thom Hoffman, Waldemar Kobus, Derek de Lint, Peter Blok, Halina Reijn.
Guión: Gerard Soeteman, Paul Verhoeven.
Música: Anne Dudley.
Fotografía: Karl Walter Lindenlaub .
Duración: 145 min.

¿Habéis visto Starship Troopers? ¿Showgirls? ¿El Hombre Sin Sombra? ¿Robocop? ¿Instinto Básico? Todos estos truños* cinematográficos son obra del mismo director, Paul Verhoeven. También es cierto que ha dirigido Desafío Total, y otras películas holandesas que no he visto ni conozco de oídas siquiera (porque soy así de burro aunque me las dé de saber mucho).

El Libro Negro (Zwartboek** en el original holandés) es mi reencuentro con un gran Paul Verhoeven después de la tira de años, desde que mi primo Libe me llevó con casi 12 años a ver Desafío Total. Ha llovido bastante (mierda) desde entonces. Así que tampoco es para lanzar las campanas al vuelo, ahora tocaría esperar a ver lo próximo que nos trae el holandés este tan cachondo.

Esta peli funciona fundamentalmente por dos razones: un guión y una dirección medianamente buenos por separado que brillan más en su conjunción, y una actriz que se carga la película a los hombros (o entre las piernas, lo que prefiráis) y la conduce a buen puerto con un par, vaya.

Como digo, el guión y la dirección no están mal si los tomamos por separado, pero tampoco son algo especial. El guión presenta quizás demasiada trama puesta en diálogos, además, trama tipo novela negra, con traiciones y personajes infiltrados, del tipo propenso a embrollar al espectador si se despista un pelín. Y si no se despista también, porque quedarse con todos los nombres que se mencionan no es fácil. Ejemplo: “Pepito organizaba la huída y Josito esperaba a las afueras para llevarlos, mientras Panchito preparaba la trampa y Paquito conducía el coche”. Sustituid todos estos nombres ridículos por otros alemanes y holandeses, y tened en cuenta que algunos de ellos sólo han salido una vez en la película antes de ese diálogo; buena suerte descifrando todo eso a la primera sin perderte parte del diálogo posterior dilucidando quién es quién. La dirección está bien pero no tiene absolutamente nada novedoso, e incluso a veces resulta poco dinámica, algo impropio de quien firma la película. Puede ser por haber querido ser más serio o sobrio debido al argumento, pero para mí no aporta valor a la historia, al revés. Sin embargo, es correcta siempre y salva la papeleta en muchas escenas expositivas de guión que podrían haber provocado bostezos además de confusión. Donde falla el guión, la dirección destaca, y viceversa.

La actriz protagonista es una baza mejor aún. Carice van Houten sabe mostrarse ocurrente, divertida, asustada, triste, provocadora, estúpida o inteligente, según lo requiere el relato a medida que se va desarrollando. Da la sensación de que el personaje sobre el papel es mucho menos interesante de lo que vemos en pantalla. Esta chica está muy buena, vale, pero no es sólo eso. Le insufla verdadera vida a la protagonista con una contención envidiable.

En el cuadro de aspectos negativos, me quedo con que la historia, que en general es absorbente y un ejemplo perfecto de argumento que por sí solo hace una película como mínimo interesante, también tiene algunos pequeños bajones de ritmo, especialmente en su segunda mitad (la primera hora transcurre en un plis plas y casi ni te enteras, está fantasticamente llevada). Toda la parte que antecede al final tiene una estructura poco usual y hace que se resienta el conjunto, aunque es debido a la historia y no a otros aspectos como la realización.

¡Anda!, que no he contado de qué va. Siempre me pasa lo mismo, je. A grandes rasgos: una chica judía holandesa, en las postrimerías de la II Guerra Mundial, después de duros reveses personales a cargo de los nazis, entrará a formar parte de la resistencia e intentará destapar una trama interna que enfrenta a los ocupantes alemanes en el gobierno militar de su país.

El desarrollo es el propio del cine negro clásico que toma como marco contextos históricos parecidos: El Tercer Hombre o más recientemente El Buen Alemán (que no he visto, ni ganas). Es decir, mujeres fatales (en este caso la protagonista, pero con matices, mejor que mejor), conspiraciones, asesinatos, traiciones, intrigas, etecé, etecé, etecé. Está bien hecho así que es 100% disfrutable.

Acabo con la anécdota para sátiros que es la escena que me ha inspirado para titular el post: Rachel (pronunciado Ra’hel, ya que es hebreo) se tiñe el pelo de rubio para hacerse pasar por no-judía. Como prevee que un nazi le va a acabar viendo el pelo de otras partes más íntimas, se lo tiñe también. Y le pica. Más allá del disfrute para pervertidillos que pueda ser la escena, la forma en que la interpreta la actriz hace que no se quede sólo en eso, sino que veamos también parte del carácter decidido y ocurrente de la protagonista. La recomiendo mucho, que no todos los días podemos ver buenos thrillers ambientados en la guerra.

*Ya sé que hay gente que piensa que Robocop, Instinto Básico o hasta Starship Troopers tienen un pase o son buenas incluso. Obviamente no me cuento entre ellos.

**En el cartel que tenéis arriba está con el título original.

2 Respuestas a “Me Pica, Doctor: El Libro Negro”


  1. 1 Jap

    Que buena la anecdota XDDD

    Cuando me acuerde veré la película esta, que la tengo pendiente aún :P

  2. 2 chiqui

    Me he leído entera la crítica de una película que no me interesa sólo para descubrir qué le pica a Griffin. XDDD
    Menos mal que ha tenido su gracia…

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