por Pol
Dirección: Rian Johnson.
País: EE.UU.
Año: 2005.
Actores: Joseph Gordon-Levitt, Nora Zehetner, Lukas Haas, Noah Fleiss, Matt O’Leary, Emilie de Ravin, Noah Segan, Richard Roundtree, Meagan Good.
Guión: Rian Johnson.
Música: Nathan Johnson.
Fotografía: Steve Yedlin.
Duración: 110 min.
Hay películas que pasan por nuestros cines sin que apenas nos demos cuenta, películas que a veces nos dejan con la boca abierta sin que les haga falta estar llenas de maravillosos efectos especiales o actores consagrados para los que se deja una pasta porque salgan en pantalla. Brick pertenece a ese tipo de películas y es que casi no se ha oído hablar de ella, pocos son los que la conocen y menos aún los que la han visto. Cuando quise darme cuenta, sólo la emitían en un único cine de Madrid, pequeño y en versión original. Salí de allí encantado.
Llegué al trailer de casualidad investigando sobre una de sus protagonistas y de casualidad me enteré que la estaban proyectando en los cines españoles y no pude dejar escapar la oportunidad. El cine negro no es que sea uno de mis favoritos y pocas películas pude ver de ese genero, pero esta cinta tiene muchos toques que hacen recordar a esas películas. Ambientada en un instituto al sur de California, Brick nos cuenta como Brendan (Joseph Gordon-Levitt, 10 Razones para Odiarte) comienza a obsesionarse tras una llamada de su exnovia Emily (Emilie de Ravin, Lost), de la que hacía tiempo que no sabia nada. En la llamada, Emily parecía alterada y decía palabras para las que Brendan no lograba encontrar significado. Tras la llamada, comenzó a obsesionarse más y más por el paradero de la joven lo que le llevó a encontrarla muerta frente a la entrada de una túnel.
Ávido de venganza y con ayuda de The Brain (Matt O’leary), un compañero suyo ratón de biblioteca, Brendan comienza una aventura para descubrir quién y porqué asesinó a Emily, lo que le llevara a los rincones mas oscuros de una sociedad liderada por The Pin (Lukas Hass) y sus lacayos que controlan el negocio de la droga en la ciudad.
Brick es para Rian Johnson su primera película como director y en ella nos presenta una entramado de personajes tan fantásticos como la historia en la que participan. Nos muestra un nuevo escenario para una película que a pesar de estar llena de adolescentes poco tiene que ver con lo relacionado con ellos en otras películas. Las localizaciones de las diferentes escenas, a pesar de ser centro de reunión de jóvenes, pocos se pueden ver salvo los protagonistas. Un instituto casi vacío así como su correspondiente campo de fútbol, calles por las que casi no transita la gente o centros comerciales.
Cada uno de los personajes principales tiene su propio encanto destacando el ingenio y la astucia de Brendan, asi como la capacidad de manipulación de Laura (Nora Zehetner, Heroes) o la inteligencia de The Brain.
La historia estaá llevaba con gran astucia y a ella la acompañan una banda sonora que destaca sobre todo por lo mucho que tardará en irse de la cabeza, así como unos planos fantásticos donde la cámara fija espera que sea el actor quien se acerque y en la que se acentúan muchos de los sonidos que en otras películas pasarían casi inadvertidos como las pisadas, el sonido de los puños al golpear o la calada de un cigarrillo.
Si no has podido disfrutar de esta película en el cine, hace unos días salió a la venta en formato Dvd, edición normal o coleccionista, siendo esta ultima una buena compra ya que el precio es equivalente a la calidad de lo que te llevas a casa. Junto al material extra en el pack viene un fotograma de la película y un libreto con la novelización de la película por el director.








Hola a todos. Un saludo desde OjO de buey. Brick es una película no tan interesante como los aficionados a lo independiente sospechan. De hecho, Johnson no ha tardado en firmar su próximo proyecto con un reparto no tan desconocido y con un presupuesto pensado para un éxito comercial seguro.
Aquí os dejo un extracto de mi aportación crítica a esta sugerente pero pequeña, muy pequeña, película:
“Brick (en referencia a los ladrillos de heroína que fabrica The Pin) nos inspira el recuerdo de la evolución del género negro (y del hard-boiled asiático, con sus pandillas urbanas) que intenta siempre con esfuerzo reinventarse en fórmulas más o menos acertadas pero que sin remisión nos devuelven a sus fuentes, haciéndonos resoplar: ¡otra vez será!, ¡pues bueno! o ¡a mí me gustó más las de Bogart o Tarantino! Y es que –según dicen los promotores y los admiradores del cine llamado independiente- el mayor acierto de esta obra prima del joven realizador Rian Johnson reside en haber situado un género pensado para personajes adultos en un contexto de adolescentes californianos jugando a ser terribles mafiosos, chicas fatales o astutos detectives.”
Podéis seguir leyendo aquí:
http://elhilodepenelope.blogspot.com/2007/05/brick.html