enviado por Yauma75
Dirección: Terry Jones y Terry Gilliam.
País: Reino Unido.
Año: 1983.
Actores: John Cleese, Michael Palin, Graham Chapman, Eric Idle, Terry Jones, Terry Gilliam.
Guión: Graham Chapman, John Cleese, Terry Gilliam, Eric Idle, Terry Jones y Michael Palin.
Música: John Du Prez
Fotografía: Peter Hannan y Roger Pratt
Duración: 107 min.
Para los que no lo sepan, Monty Python eran un grupo de seis personajes: Los ingleses Graham Chapman, John Cleese, Terry Jones, Michael Palin y Eric Idle, y el dibujante americano Terry Gilliam, que a finales de los sesenta revolucionaron el mundo del humor con su serie de televisión “Monty Python’s Flying Circus”, que se emitió, con interrupciones, entre los años 69 y 74.
Su éxito y popularidad fue tanta que también asaltaron la gran pantalla, con bastante éxito. “El sentido de la vida” es la última de las tres películas con “argumento” (El resto son colecciones de sketches) que realizaron, tras Los Caballeros de la Mesa Cuadrada y La vida de Brian, y la realizaron para aprovechar el enorme éxito de esta última. Como ellos mismos reconocieron, esta actitud indujo a una precipitación que hace que el guión de El Sentido de la Vida sea el más irregular de las tres. En realidad se compone de una serie de sketches prácticamente independientes unidos por el hilo conductor de las distintas etapas de la vida: El nacimiento, el crecimiento y aprendizaje, la edad adulta, la madurez y la muerte.
Como toda película compuesta de gags, adolece de cierta falta de ritmo, además de que es inevitable que haya sketches mejores y peores. Para colmo, Terry Gilliam estaba cansado de limitarse a hacer sus clásicas animaciones, y en su lugar sugirió dirigir un corto previo a la película principal. A medida que avanzaba el rodaje los otros cinco miembros descubrieron, para su horror, que el corto había ido aumentando su duración hasta casi los veinte minutos. Finalmente se les ocurrió la ingeniosa solución de que a mitad de su metraje la película principal sufriera el ataque del corto previo.
Al margen de este cierto caos estructural, lo que es indudable es que ésta es su película más salvaje y ofensiva: No queda títere con cabeza. Médicos, católicos, protestantes, el sistema educativo británico, el ejército…Todo el mundo va pasando por la trituradora de estos salvajes. De modo que para disfrutar de la película es indispensable estar dispuesto a reírse de uno mismo hasta límites humillantes.
A nivel cinematográfico, probablemente sea su película más espectacular, mejor fotografiada y más vistosa. Los segmentos de la guerra, el repugnante señor Creosota, o el número musical “Cada Espermatozoide es Sagrado” tiene una indudable calidad formal. También el corto de Gilliam “Los Seguros Permanentes Crimson” es visualmente deslumbrante, aunque se haga un poco largo. Esta es, además, su película con más números musicales. Pero que no cunda el pánico: En ningún momento cansan, más bien al contrario, funcionan como engrasante entre los otros segmentos del film. A nivel de las canciones, además de la canción del esperma ya mencionada, se incluye la que, a mi juicio, es la mejor canción de los Python: “The Galaxy Song”. Una joya, y una línea final que es una verdad como un templo.
Como fan de los Python me resulta imposible destacar una escena sobre las demás, así que ahí van varias: La canción del esperma, la donación del hígado (No apta para estómagos delicados), la escena del señor Creosota en el restaurante, y la lección magistral de sexo que imparte John Cleese a sus aburridos alumnos.
Por último, recomendar a quien esté interesado en la película que busque una edición doble en DVD editada hace unos meses, con divertidísimos extras, gran calidad de imagen y sonido (A diferencia de las horribles ediciones de sus otras películas a cargo de Manga Films) y un precio más que razonable.








Es sublime!!!!!!!!! Mi sentido del humor se educó a tenprana edad con el Flying Circus, así que existe nada en el mundo con lo que me ría más. Cuando zappeo y la veo empezada en cualquier canal, me tengo que quedar a verla hasta el final. Lo mejor: la donación de hígado con The Galaxy Song y la cena con la muerte.
Yo creo que precisamente por estar formada por sketches, algo que los Monty Python dominaban muy bien gracias al Flying Circus, es mejor película que las otras dos.
Lloro de risa cada vez que veo el soez sketch del gordo en el restaurante y sus incontrolables vomitonas. El de la muerte también es buenísimo…
Pues a mi el sketch más graciosos me sigue pareciendo el de los protestantes…es tan…inglés!!
Y aunque esto no vaya aqui…el otro día me quede a caudros al darme cuenta de que el Ministro de Andares tontos se llama T-Bag (bueno, teabag…)