por Su
Dirección: Mike Nichols.
País: EE.UU.
Año: 2004.
Actores: Julia Roberts, Jude Law, Natalie Portman, Clive Owen.
Guión: Patrick Marber.
Música: Steven Patrick Morrissey.
Fotografía: Stephen Goldblatt.
Duración: 98 min.
Trasladar un texto audaz con cuatro estrellazas de Hollywood es una apuesta que tiene todas las papeletas de resultar mal, sobre todo cuando se parte de un formato teatral para adaptarlo al cine. Closer es una obra de teatro perfectamente ajustada, sin fisuras. Elegante y viva, no se hace ni larga y tampoco tediosa.
Closer trata de relaciones, de compromiso, de mentiras, de intimidades casi vergonzosas. Puede que también de sentimientos. Trasmite una modernidad y una sinceridad no muy comunes, acostumbrados a que cuando se habla de relaciones en el cine se nos manchan las yemas de los dedos de pura melaza. Aquí el amor no son mariposas, ni velas, ni ramos de rosas ni estrellas en el cielo. Aquí se llama a las cosas por su nombre.
En Closer se disecciona con bisturí y manos de carnicero el cadáver de lo que nos han hecho creer en el cine lo que es el amor. Nos muestran las vísceras y nos dicen “es esto, hala ahora coméoslo crudo”. Y en realidad, el acierto de Closer es que es lo que hay, historias demasiado parecidas a lo que ya hemos experimentado u oído. Aunque, por desgracia, no todos somos tan maravillosos como Julia Roberts, Natalie Portman, Jude Law y Clive Owen (por lo menos yo). En el fondo, es una reflexión afilada y terrible sobre el compromiso, la fidelidad y la madurez (y si esas tres cosas siguen existiendo en el planeta Tierra).
Respeta los espacios y tempos de la pieza original y nos hace testigos de momentos dispersos en el tiempo de las aventuras y desventuras de cuatro personas, unidas al azar en Londres, que sirve de magnífico decorado para este collage de traiciones, tensiones sexuales y revelaciones incómodas.
Si algo tiene de extraordinario la dirección de Mike Nichols (El Graduado, Primary Colors y A Propósito de Henry) es que consigue que no te pongas de lado de ninguno de los personajes, que los admires y odies a partes iguales. No puedes culparlos ni perdónarlos, sólo observar de lejos cómo cometen errores y aciertos innatos a la naturaleza humana: todos somos, hemos sido o seremos un Dan, un Larry, una Anne o una Alice.
Con Closer se puede confeccionar un catálogo de frases memorables, cínicas y muy British. Los diálogos son rápidos y chispeantes, teatrales pero no exagerados.
Por un lado tenemos a un periodista escritor de necrológicas, Dan (Law), y a una streeper americana, Alice (Portman). Y luego se nos incorporan a la trama una fotógrafa americana, Anne (Roberts), y un dermatólogo inglés (Owen). El guión nos deja saber lo que necesitamos saber, atendemos a los momentos claves de sus relaciones y vivimos de cerca sus miserias hasta un desenlace final (un poco cojo, habría que haberle dado más bola a otros personajes).
De entrada, Law se ve blandito y va perdiendo fuelle a lo largo del metraje, aunque su personaje tenga parte de culpa (un niñato caprichoso y llorón), igual que Roberts, que no termina de despegar. Portman cumple con creces y se luce cada segundo que permanece en el plano. El guión ayuda, pues es una perita en dulce para cualquier actor, sobre todo si has hecho teatro y te llamas Clive Owen.
Cuando termina Closer, puedes sacar varias conclusiones. Si no tienes pareja, prefieres no tenerla. Y si la tienes (y quieres conservarla) te propones no escribir libros sobre acuarios o fotografiar a desconocidos. Y sobre todo, no meterte en chats guarros.
No es una película al uso. Engancha y escandaliza a partes iguales. Recomendable para desengañados, forenses de las emociones y fans de Natalie Portman.
Lo mejor: Clive Owen, enorme, que se come a Jude Law con patatas, algunas frases y Londres, tan fría como un sandwich de pepinillos pero a la vez tan hot como la Portman de stripper.
Lo peor: Algunos zooms esperpénticos y la mala cara de Julia Roberts, que parece que no le sentó bien el catering inglés.








Me encanto la pelicula, como dices es una pelicula, que o te gusta o no te gusta y en mi caso ha sido lo primero. me gusto. me encanto. tanto que se ha convertido en una de mis peliculas favoritas.
No sabía que estaba basada en una obra de teatro, que por cierto voy a ver este jueves, al contrario pensaba que la obra estaba basada en la pelicula y ahora ire a verla con mas ganas aun.
Gracias Su por esos datos que desconocia y por tu vision sobre una de mis peliculas favoritas.
A mí me enganchó por la forma cruda de presentarnos el amor, lejos de la manera tópica cómo se nos refleja desde Hollywood. Y qué decir de la canción de Damien Rice del inicio… Tengo ganas de volver a verla!
Saludos desde Rod@ndo!
Sinceramente un rollazo, un tostón. Pasa algo interesante en esta película? el Jude Law en su línea, no me dice nada su actuación. Lo mejor que tiene es el título; te parece q será más de lo que luego te encuentras. Lo peor, que es un aburrimiento insípido.
Inetersante pelicula,la vi y me dejo con miedo.
jajaja
en todo caso te deja pensando..
saludos,
Manuel